Bienvenida es un municipio español, perteneciente a la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura).

     Se localiza hacia el este de Zafra, en el borde lindero con la Campiña de Llerena, esto es, sobre un dominio de suave orografía cubierto de encinar, olivos, viñas, cereales y matorrales. Pertenece a la comarca de Tentudía y al Partido judicial de Zafra.

     El gentilicio es bienvenidense, y el coloquial en la comarca, culebrón.

     Actualmente, Bienvenida cuenta con 2149 habitantes, sufriendo un fuerte descenso en los últimos 7 años.

HISTORIA

Aunque se han encontrado vestigios de poblaciones prehistóricas: iberas, celtas y yacimientos romanos, como estelas funerarias y tumbas, la fundación de esta localidad no hay que ponerla más allá de la edad Media, concretamente en el siglo XIII. Monumentos a destacar son la Iglesia Parroquial, con su esbelta torre mudéjar, edificadas entre los siglos XV y XVII. La ermita de la Patrona, cuyo edificio actual de del siglo XVIII, aunque hay documentación desde el año 1.497, fecha en la que ya había un edificio con dicho fin. La fuente de la calle de la plaza, cuya fábrica actual es del siglo XIX.

     En la finca La Fortuna se localizaron en los años 90 del siglo XX varias cistas o sepulturas correspondientes al Bronce Pleno. Hemos de desatacar el asentamiento del Cerro del Castillo, con restos materiales fechables en la II Edad del Hierro, en una de las montañas que forman la Sierra de Bienvenida.

     El municipio de Bienvenida en la ubicación que hoy se encuentra tiene su origen en el poblamiento medieval, aunque se ha querido ver en él la Turóbriga céltica sin más fundamento que la aparición de un epígrafe que menciona a la diosa Ataecina.

     En varios parajes se han localizado abundantes restos que confirman la existencia de varias villae, podemos citar el paraje Los Viñazos, asentamiento abierto hacia el arroyo del Pizarral; hacia el Oeste del término de Bienvenida, localizamos otro asentamiento romano en La Muela, hallándose en superficie restos cerámicos, tégulas y grandes sillares. En La Guzmanía se han encontrado monedas de Augusto, Maximiano Hercúleo y, en Fuente la Vaquera piezas numismáticas de Constantino. Asimismo, en las proximidades de la fuente del Chorrillo se han localizado restos romanos, aunque el mayor asentamiento se encuentra en Los Moriscos, que indica la existencia de un asentamiento romano en este lugar, así como en los parajes La Dehesilla, La Capilla y Los Villares, localizándose abundantes materiales cerámicos, tégulas. Cuando en el siglo XIII se reconquistaron Usagre y Llerena, poblaciones entre las que se encuentra situada Bienvenida, el núcleo urbano actual no existía. Su nombre no aparece al menos en los documentos de donación a la Orden de Santiago, esta población no es citada entre las conquistadas a los árabes por el rey Fernando III, apoyado éste por la Orden de Santiago y sus maestres Rodrigo Iñiguez y Pérez Correa, lo que hace pensar que la localidad fue fundada posteriormente, concretamente a principios del siglo XIV, cuando ya figura como encomienda de la Orden de Santiago, y no como un centro fortificado, sino como una zona de producción agrícola y de servicio a la Mesta, para servir de descansadero en la Cañada Real de León.

     Dos acontecimientos, cuya celebración en este punto no está probada, se mencionan como origen de la población y su topónimo: El encuentro de Fernando III con su madre doña Berenguela en el año 1241, que venía a visitarle tras varios meses de campañas militares; y el de don Fadrique, hermano de Pedro el Cruel y Maestre de la Orden de Santiago, residente en Llerena que salió al encuentro de su madre doña Leonor de Guzmán en el año 1350, conducida a Castilla para ser recluida tras la muerte del rey Alfonso XI, con el que había tenido relaciones sentimentales.

     Podemos concretar que “La Bienvenida” es un título mariano, alusivo a la Virgen de los Milagros, patrona de la localidad y que ejerce el patronazgo de la ermita de su mismo nombre. En los últimos años quien más renombre han dado a la localidad es la dinastía de toreros conocidos por “los Bienvenida” y que arranca de Manuel Mejías Rapela.

     Otro dato histórico importante nos relata que estando el Maestre don Alonso de Cárdenas, en la ciudad de Écija, durante la guerra con los moros del reino de Granada, de cuya frontera era Capitán General, convocó a Capítulo General de toda la Orden, que comenzó en la dicha ciudad de Écija en 1485, y en una de sus sesiones se acuerda que el Lcdo. Pedro de Orozco, Comendador de Villahermosa, y Juan de la Para, Comendador de Bienvenida, y refrendario de la misma Orden, escriban la Historia de la misma.

     Pero, en honor a la verdad, hemos de exponer que el primer documento localizado en el que se hace referencia a Bienvenida corresponde al 5 de mayo de 1468, y lo registra Bernabé de Chaves, nuevamente, nos ofrece otro documento con fecha 25 de octubre de 1469, acerca de una reclamación que presentó Bienvenida ante el Maestre don Juan Pacheco, acerca del aprovechamiento de pastos en las dehesas con respecto a las poblaciones de Usagre, Hinojosa y Bienvenida, confirmando varias sentencias al respecto entre los años 1474-1480, reconociendo el derecho de Bienvenida y la pérdida del derecho por los otros lugares comarcanos si les impidieran el acceso a los baldíos comunales. El privilegio quedará confirmado por los Reyes Católicos en el Capítulo General de Tordesillas en el año 1494.

     Concretamente, a finales del siglo XV el municipio tenía 152 vecinos, según consta en los Libros de Visita de la Orden de Santiago, lo que supone unos 550 habitantes; era comendador de Bienvenida Juan de la Parra, secretario de los Reyes Católicos y uno de los autores de la Estoria de la Orden de Cavalleria de Nuestro Señor Santiago del Espada. El movimiento regresivo de la población lo propiciaron la peste, las regulares y prolongadas crisis de subsistencias, las epidemias de tifus, tabardillo y otros agentes patógenos que se cobraban sus víctimas de manera constante. No será hasta mediados del siglo XVI cuando encontremos una evolución creciente de la población.

     Es interesante destacar que el núcleo central del municipio –su Plaza Mayor- está ubicado sobre un manantial, del que mana el Arroyo Hondo.  El actual Ayuntamiento fue la sede de la Casa de la Encomienda santiaguista, pues Bienvenida, se integraba jurisdiccionalmente en la Orden de Santiago, con rango de Encomienda, siendo el lugar donde se suministraba trigo al Monasterio de Tentudía.

     Por tanto, especial importancia revistió el papel de este lugar como despensa del Monasterio de Santa María de Tentudía, uno de cuyos más destacados vicarios, Juan Riero (1475-1545), era natural de aquí. Este vicario concertó con Niculoso Pisano el famoso retablo de azulejos del monasterio de Tentudía y que consignó en su testamento que se hiciese otro parecido para la capilla que fundó y dotó en la parroquia de Bienvenida. Precisamente se inmortalizó en dicho azulejo de 1518, mientras ocupó el cargo de Vicario ligando su figura a la de Pelay Pérez Correa, como Comendador de la villa. También, Juan Riero encargó un retablo cerámico para su capilla en la ermita de Nuestra Señora de los Milagros de Bienvenida.

     A mediados del siglo XIX, la población formaba parte del Partido Judicial de Fuente de Cantos, dependiendo de la Audiencia Territorial de Cáceres y eclesiásticamente de la Diócesis de San Marcos de León de la Orden de Santiago en la Encomienda de Llerena.

     En la actualidad depende del Partido Judicial de Zafra, Audiencia Territorial de Badajoz y en lo eclesiástico a la Vicaría Zona Sur, Arciprestazgo de Fuente de Cantos y Archidiócesis de Mérida-Badajoz

     El nombre de este municipio ha quedado asociado algunos de los conflictos políticos que sacudieron el siglo XIX.

     En Bienvenida y pueblos limítrofes se encontraba el grueso del ejército y el general Mendizábal entre diciembre de 1810 y enero de 1811. Hemos de tener en cuenta que a comienzos de 1810 la situación militar en España era favorable a los franceses que habían ocupado Andalucía y la mayoría de los pueblos del sur de Extremadura, su principal objetivo era Portugal, donde estaban atrincheradas las tropas inglesas.

     Se formó un ejército solvente al mando del Marqués de la Romana y bajo el mando del general Mendizábal, necesitaban la ayuda del ejército británico, pues los franceses tenían la intención de ocupar Badajoz. A principios de 1811 los franceses partieron de Sevilla hacia Extremadura, ocuparon Olivenza y sitiaron Badajoz, cuya guarnición mandaba el mariscal de campo Rafael Menacho. El ejército extremeño dirigido por Mendizábal consiguió evitar que los franceses tomaran la ciudad pacense.

     Concretamente, el día 8 de enero de 1811 habían desembarcado en Lisboa 5 millones de soldados procedentes de Inglaterra, y se aguardaban refuerzos considerables de tropas. La marcha de Soult con todo el ejército de su mando sobre la provincia de Badajoz, dio lugar a un movimiento general de las tropas españolas.

     El general Mendizábal se encontraba en Bienvenida, y Ballesteros marchó hacia Aroche.

     Bienvenida volvió a adquirir un protagonismo esencial en la Historia de España, porque el azar hizo que este municipio fuese punto de paso de diversas intentonas militares que se sucedieron en el siglo XIX. En el mes de enero de 1820, al sublevarse Riego contra el régimen absolutista del rey Fernando VII, al frente de las tropas acantonadas en Cabezas de San Juan, preparadas para embarcarse a sofocar la rebelión de las colonias americanas, se iniciaba una nueva etapa en la historia de España. El Gobierno no fue capaz de controlar la sublevación y Riego de derribarlo, comenzando un recorrido por distintas provincias con sus tropas. El día 23 de marzo de 1820, llegó a Bienvenida con un reducido grupo de seguidores. Allí mismo acordó disolver la partida. Casi medio siglo después, nuevamente aparecerían por el pueblo militares sublevados. En el año 1866 fracasado su movimiento en contra del Gobierno, el general Prim, fugitivo, al frente de sus partidarios, recaló también en Bienvenida, donde aprovisionó su intendencia a costa de sus vecinos.

     Se autorizó al Ayuntamiento de Bienvenida a adoptar su escudo heráldico municipal, que quedó ordenado en la forma siguiente, propuesta en su dictamen por la Real Academia de la Historia: Partido; primero, de plaza, león rampante de gules, y segundo, de oro, con la espadilla o Cruz de la Orden de Santiago. Timbrado de Corona Real.

     Es importante destacar que no existe en el Archivo Municipal de Bienvenida fondo histórico alguno, quedando claramente documentado que su destrucción se llevó a cabo en los primeros momentos de la guerra civil, si bien desconocemos el estado en que se hallaba entonces. Al parecer, la guerra de la independencia ya motivó algún destrozo. En el Archivo Municipal sí encontramos el inventario patrimonial de 1930 y el libro con las escrituras del juicio entre Bienvenida y Usagre del siglo XVII. Se trata del libro-ejecutoria del pleito sustanciado en el Consejo de Hacienda entre Bienvenida y Usagre por la jurisdicción de sus términos. Incluye real ejecutoria ganada por Bienvenida en 1617 del pleito con Usagre sustanciado en la Chancillería de Granada sobre la titularidad de la facultad para imponer penas en las dehesas de la villa y términos comunes de ambas.

     En el Archivo parroquial se hallan los libros de bautismos, matrimonios y defunciones. El primer libro conservado se inicia en 1936, por lo que es posible que se trasladaran a él partidas anteriores al incendio del archivo parroquial el 19 de julio de 1936.

     Una de las incógnitas, aún no aclarada, es la ubicación actual de los fondos documentales utilizados por el investigador local Manzano Garías. Las opiniones de las personas consultadas no son coincidentes. Según sus descendientes en Bienvenida, dicho fondo documental fue repartido tras su muerte, hace unos 30 años, entre el párroco de Villagarcía, el Marqués de la Encomienda, el obispado de Badajoz y el que fuera Alcalde de la localidad, Sr. Robustillo, aunque no hemos podido confirmar estos extremos, ni tampoco tenemos una mera aproximación al volumen y características que tenía dicho fondo.

     También se conserva en el Archivo Municipal la Cuenta de la administración del patrimonio municipal: bienes muebles, títulos e inscripciones de deuda, derechos censales, bienes inmuebles y derechos de patronato sobre las ermitas de Nuestra Señora de los Milagros y de la Misericordia, del año 1930.