Va hecho con tomates, mucho tomate, pero casi sin ajo. Y eso va con un poco de aceite de oliva por encima. El caldo así clarito, con el tomate machao, casi entero, aceite de oliva por encima, y ahí la “sopará”. Se moja trozos de pan con el aceite que está echao por encima.

Las soparás es en una cazuela mismo, igual que el gazpacho, ¿no?. Le echas sal y vinagre y le echa usted un poco de aceite y luego unos pocos de cachos de pan y se avía. La sopa la dejas pa el remojao con aceite. Y después empiezas a sacar con el tenedor.

y a comértelas. Cambiaba según la época: en una siega, en esas cosas. Luego ya, en las zachas, eran las migas…

(Bienvenida, mujer, 28. 7. 97/1)